¿COMO ANDAN LOS BANCOS ESTADOUNIDENSES? ¿CUAL ES LA MEJOR OPCIÓN DE INVERSIÓN?
February 26th, 2010El sector bancario estadounidense ha evolucionando bien durante los últimos seis meses y los fundamentos para el sistema—la calidad de sus carteras, el spread de interés neto, la liquidez y la actividad económica— están mejorando más de lo que se había previsto. El sistema logró sostener una ola de pérdidas en 2008 y la primera mitad de 2009, y los bancos que emergieron de la crisis están en una situación moderadamente favorable. Hay menos competidores de los que había en el 2008 por las fusiones y quiebras de bancos regionales y bancos nacionales. Además, las reglas “mark to market” fueron abandonadas, por lo que los activos sin cotizacíón o ilíquidos podrán valorizarse en otra manera, y por fin, el sistema está bien capitalizado tras un récord de nuevas capitalizaciones. Por otro lado, el ambiente regulatorio parece desfavorecer al sector bancario, sobre todo a los bancos más grandes del sistema, incluyendo Citibank. Sin embargo, se ha registrado una mejora destacada en la rentabilidad y ya que muchos economistas prevén un crecimiento económico para este año, deben seguir su trayectoria positiva en el mediano plazo. A pesar de nuestra perspectiva, mantenemos una recomendación neutra a positiva para el sector en general durante el 2010, principalmente porque las utilidades han crecido fuertemente en 2009 y la base de comparación es mayor y las nuevas emisiones de acciones diluirán las utilidades por acción. Segundo, todavía existen riesgos sistémicos y regulatorios (la legislación de tarjetas de crédito, etc) que podrían perjudicar el crecimiento del sector.
Si bien nuestra perspectiva no es mala para el sector, creemos que Citibank enfrentará más dificultades que el sector bancario en general. Primero, es necesario resaltar los factores que dificultan la rentabilidad de la acción (factores técnicos bursátiles) y segundo los factores operativos (análisis fundamental) con una comparación con sus competidores.
La acción de Citi se está cotizando actualmente entre un rango de $ 3,00 y $ 3,50 durante los últimos meses, a pesar de la noticia que salió recién que muchos fondos de cobertura empezaron a comprarlo. Desde un punto de vista técnico, el impulso importante (del orden de 1.200 millones de compras netas por parte de los fondos) por el lado de la demanda no pudo hacer subir el precio. Esto se debe a que la oferta subió mucho más—del orden de 5.000 millones de acciones que Citi tuvo que emitir para devolver el TARP y 23.000 millones de acciones a lo largo de la crisis. Esto significa que la demanda necesaria para hacer subir el precio es enorme, aun más, para que muchas firmas puedan comprarlo, la acción de Citi tendría que dejar de ser un “penny stock” y superar la barrera de $ 5.00, lo que significaría un aumento del orden de casi 50% de la cotización actual. Tampoco forma parte del Dow Jones a partir del año pasado. Por su parte, el gobierno sigue teniendo unas 7.700 millones de acciones de Citi—27% de la capitalización– y la salida (más bien la venta) de las mismas también pondría mucha presión bajista en el precio durante este año. Es decir que hay desbalances en la demanda y la oferta, y aunque se ha registrado un leve repunte en la demanda, la oferta actual y la oferta adicional del gobierno presentan un reto importante para la cotización. Por su parte, parece que los “hedge funds” están especulando que Citi, una vez que se normalice la situación macroeconómica, sería un objetivo de adquisición atractivo. También a nosotros nos parece factible esa posibilidad, pero no para este año, ya que los bancos acaban de reconstruir sus balances y no tienen suficiente efectivo para hacer una oferta de compra para un banco tan importante como Citi. Por ende, creemos que es una posibilidad a largo plazo.
En cuanto a las operaciones de Citi, el banco se encuentra en una situación más difícil que sus competidores. Lo bueno de Citi es que está bien capitalizado—la relación de capital “Tier 1” es una de las más favorables del sector y representa una fortaleza para el banco comparado con sus competidores como JP Morgan y Bank of América. Por su parte, las reservas como porcentaje a préstamos es de 6.09%, mientras que la misma medida para JPM y BAC son de 5.04% y 4.16% respectivamente. No obstante, la calidad de los activos de Citi es muy mala—los activos morosos (Non-performing”) son de 5.71%, la peor entre casi todos los bancos más importantes, y por encima de JPM (3.12%) y BAC (3.98%) y Wells Fargo (3.53%). Es decir que la cartera de Citi sigue mucho más riesgosa que sus competidores y por lo tanto tiene que mantener reservas para protegerse ante un golpe de morosidad. Este hecho no es bueno para la rentabilidad como ROE (retorno sobre capital) comparado con JPM, WFC y BAC. Además parece que una parte importante de la cartera (tarjetas de crédito) no se está comportando tan bien como la de JPM y BAC. En enero, Citi anunció que la morosidad de más de 30 días pasó de 5.62% a 5.75% y las pérdidas subieron a 9.80%. El deterioro, aunque no parezca importante, significa un mal desempeño frente a JPM y BofA, que anunciaron mejoras en su cartera de tarjetas. Para resumir, la calidad crediticia de la cartera de Citi afectará a la rentabilidad del banco por acción, especialmente en comparación con JPM y BofA, quienes no han diluido su rentabilidad emitiendo tantas acciones.
Por el lado de unidades corporativas, Citi tuvo que desprenderse de la casa de bolsa Smith Barney (entre otras unidades) durante la crisis y depende mucho de banca de inversión y del crédito personal (de consumo y de hipotecas). El negocio depende mucho de la calidad de la cartera (mencionado anteriormente) y del margen de interés neto. Citi sigue con un NIM (net interest margin por sus siglas en inglés) inferior al promedio sectorial—de 2.65% contra 3.33% para JPM, y 4.31% para WFC—y la variación de la medida cayó significativamente desde 2008 (57 puntos básicos). Dado que el empleo en los EUA parece que no va a recuperarse este año, este último segmento encontrará problemas. Por el lado de banca de inversión, el ambiente es más propicio pero también hay más competencia. Morgan Stanley, por ejemplo, ha registrado un crecimiento más importante que Citi en este sector. Otro segmento cada vez más importante, la intermediación bursátil, JP Morgan y Goldman Sachs están liderando el sector. Para resumir, Citi sigue desapalancándose y subiendo las reservas, haciendo perder su competitividad operativa ante otros bancos en el mediano plazo. Por lo tanto se prevé que la rentabilidad no vuelva este año.
Los modelos tradicionales de valorización de la acción se complican porque Citi no es rentable y tampoco paga dividendos, pero se pueden usar proyecciones de utilidades, utilidades normalizadas y también el valor libro, que suele utilizarse para bancos para estimar el precio intrínsico de la acción. Este último modelo se basa en los ingresos residuales y el valor libros actual. El Precio sobre el valor libro se encuentra en 0.84 y aunque es más atractivo frente a la industria (que tiene una relación de 0.87x), la medida se proyecta caerá este año debido a una falta de rentabilidad y retención de las mismas. La proyección para el valor libros en 2010 es de 5.40, y por tanto, la estimación bajo este escenario sería de $4.71 por acción. Si uno basa el valor en el P/U normalizado que sería de 24x, y teniendo en cuenta utilidades de 0.09 por acción, está en $2.19 por acción. El promedio de los dos modelos calcula una valorización de $ 3.45 por acción, muy cerca de la cotización actual. Aun en el 2011, las utilidades se pronostican en $0.38 por acción y el P/U adelantado sería de 13, el valor está en apenas $4.94. Más preocupante aun es que el riesgo percibido por el mercado supera a los competidores, ya que tiene un “beta” de 3 contra 2.58 para BAC y 1.12 para JPM. En resumen, el mercado está fijando un precio justo por el crecimiento y el valor libro en términos normalizados, pero con mucho más riesgo y con un crecimiento reservado. Si uno quiere mantener las posiciones, una buena idea sería vender calls con un precio “out of the money”, alrededor de $4, ya que son caras y ofrecen un rendimiento atractivo.
Otras opciones como BAC tienen mayores perspectivas de crecimiento y menos riesgo medido por “beta”. En cuanto a su valorización, BAC tiene un valor intrínsico (por sus utilidades de 0.81 en 2010 y 2.07 en 2011) de $ 20 y $ 18 por el de valor en libros, con un promedio de $19, añadido al hecho de que se esperan más dividendos en el 2010 del orden de $0.05 (no se prevé ningún dividendo para Citi en el 2010 ni en 2011)— BAC ofrece un retorno total de casi 20% frente al precio actual. Utilizando el P/U adelantado y las utilidades de 2011, la acción valdría $26.91 más $0.41 en dividendos desembolsados, BAC presentaría un retorno de 72% en 2 años.


![[Burlington Chart]](http://barrons.wsj.net/public/resources/images/OB-FD958_BAROCK_NS_20091225191321.gif)
